Tu marca tiene mucho que contar, un blog es una vía perfecta para hacerla llegar a tu público. ¿Tienes las ideas claras de lo que quieres comunicar? ¿Quién es tu público? ¿Cuánto más, mejor? Estas son algunas de las preguntas que te llegas a plantear cuando quieres darle vida a una marca, hablar de ella, plasmar su trayectoria, experiencias, novedades… todo ello, en las páginas de un blog. Tienes mucha información en tu cabeza y quieres darle alas ¡y a volar!

¿Cuál es la clave para su éxito?

Cuando mis dedos se colocan sobre el teclado, la inspiración puede llegar o quedarme mirando esa hoja en blanco. Soy partidaria de pensar que todo el mundo sabe hacer contenidos, estamos en la era de la información e informar es parte de nuestra rutina diaria, de alguna manera u otra, pero lo hacemos. Parece sencillo. Tienes las herramientas y el contenido, pero para una marca eso no es el todo, es mucho más que producción. Podrás leer en algunos portales especializados en marketing y comunicación que más allá de la producción existen otros factores clave para la correcta gestión y desarrollo de un blog: la medición, difusión y gestión. Lo son, son partes fundamentales, pero hay algo que se descuida con el paso del tiempo y que es la pieza que hace funcionar a la marca, el engranaje para hacerla crecer, la constancia.

Para mi marca, ¡cuido el tiempo!

Una de las razones por las que muchas marcas llegan a un punto de dejar de ser constantes en sus publicaciones es por no saber optimizar su tiempo. Voy a remitirte a unas reglas presentadas por el portal 40defiebre.com, donde se detalla de forma muy clara cómo optimizar tu tiempo:

  • Pareto: “Con el 20% del trabajo deberías conseguir el 80% del resultado”. ¿Es posible? Centra tus esfuerzos en lanzar rápido y probar el interés, de ese modo podrás optimizar a posteriori. Recuerda que el tiempo, es dinero.
  • Regla de los tercios: Despieza todo lo que hagas, muestra solo un tercio de tu contenido. De este modo podrás generar expectativas y a su vez construir procesos y metodologías.
  • 70-20-10: Divide la producción de contenidos en: Un 70% el contenido que funciona (te dedicará poco tiempo porque te resulta fácil y sabes que obtienes resultados seguros); 20% contenido pata negra, es el más complejo y el que te hace dedicar más tiempo (unas 1000 palabras); y el 10% para contenido experimental, es el contenido que no estás seguro si funcionará y te permite probar nuevos formatos y luego valorar.
  • 4-1-1: Se fundamenta en:

– 4: Contenido regular/nuevo: el que sabes que funciona y que generas de forma habitual.

– 1: Contenido republicado: contenido antiguo que vuelves a publicar pero que adaptas a la actualidad.

– 1: Contenido especial: es el contenido experimental.

Tienes el camino y cómo recorrerlo ¿eres capaz de hacer volar tu marca?

 

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