Artículo por Natalia Perea

Ese cambio de público objetivo, el replanteamiento de tu producto, un nuevo posicionamiento, el 35 aniversario de tu empresa o ese nuevo concepto de negocios pueden ser señales suficientes para dar el paso y renovar la imagen de tu marca.

Sin embargo, antes de emocionarte con la idea piensa si puedes ser víctima de alguno de estos cinco errores.

Error 1: “Solo necesito un nuevo logo”

El cambio de imagen es de la marca, no del logo. Esto quiere decir que todos los elementos visuales vinculados a la antigua estética de la marca deben renovarse. El más evidente suele ser el logo y el packaging, pero en el proceso suelen dejarse muchos elementos de lado. Por eso no es raro ir a empresas cuyas oficinas aún conservan los antiguos colores corporativos o encontrar detalles “insignificantes” como papelería o publicidad (especialmente dossier y catálogos) que se conservan y utilizan sin actualizar.

Error 2: “Es que quiero una nueva imagen para mi marca”

Un cambio de imagen no es algo que se quiere, es algo que debe necesitarse.  No es una decisión caprichosa o por interés propio del dueño de la marca, es una decisión estratégica que debe responder a un interés de la marca y su proyecto. Los motivos pueden ser diversos (como vimos al principio del artículo) pero es necesario identificar el que aplica en cada caso, ya que esto determinará la estrategia y el resultado que se obtenga.

Error 3: “Voy a aprovechar todo lo que tengo hasta que se acabe”

Confusión, desconfianza y falta de presupuesto es lo que denota no hacer un cambio total de todos los elementos que comunican de tu marca. Sin duda, cuando se habla de stock de producto, el cambio puede llevar unas semanas. Pero toda renovación de imagen debe ser planeada y esto incluye marcar una fecha en la que no debe quedar nada de la antigua imagen “por ahí”.

Error 4: “Es un cambio de cara al cliente/consumidor”

Con esta frase muchas veces se deja de lado al primer público al que se le debe comunicar e integrar este cambio: los propios trabajadores. Es muy importante que, al pasar por un proceso de renovación de imagen, los primeros en enterarse y sentirse vinculados a la nueva identidad sean los miembros del equipo detrás de la marca. Es imposible comunicar asertivamente hacia fuera si desde dentro no se ha internalizado la novedad.

Error 5: “Esto es sencillo y barato”

No, no lo es. Debe ser estratégico y requiere de una inversión. Una nueva imagen de marca estará inmersa en una nueva identidad o, por lo menos, una con elementos novedosos y estos deben expresarse y comunicarse en todos los espacios de la empresa. No se debe subestimar el valor de la percepción. Si quieres un nuevo aire para tu marca pero no tienes presupuesto para afrontar todo lo que conlleva un cambio de imagen, piensa en mejorar otras áreas antes, quizás lo consigas evaluando tu atención al cliente o innovando en tus puntos de venta.

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