Si, es verdad somos una empresa de posicionamiento de marcas, es decir de branding… Así pues, ¿porqué no escribir sobre lo que para muchos es el antibranding?

Para muchos la marca blanca es algo que acaba de nacer hace relativamente poco, pues con los tiempos que nos está tocando vivir esta estrategia está de nuevo con una fuerza brutal. Pero porqué en épocas de crisis y desconfianza resurge la marca blanca… ¿?

Haciendo un poco de historia, tras la Segunda Guerra Mundial fue necesario comercializar productos de primera necesidad, la función del envase pasó a ser simplemente la de contener el producto y se hizo lo más económico posible (formas, colores…). Sobre los años 50, las grandes cadenas de alimentación europeas (sobre todo las francesas y británicas) empezaron a incorporar este concepto como marca propia, para fidelizar, crear identidad y ganar cuota de mercado. Envases caracterizados por ausencia de publicidad, logotipo simple o con la marca de la distribución, es decir, diseño simple en el que predominaba el blanco. Nace así la “marca blanca”.

En España, a principios de los años 90, nacen empresas exclusivamente para marca blanca. Se distinguían fabricantes de marca propia, que también producían marca blanca para cadenas de distribución. Y fabricantes sin marca propia que lo hacían para varias cadenas de distribución, o para una sola.

Hoy en día, se invierte mucho en marca blanca, tanto en el envase como en los valores que transmiten, ya que deben estar a la altura de las marcas propias. Las marcas propias siguen invirtiendo estos recursos en su marca y luego la implantan también en las marcas que fabrican para la marca distribuidor.

Pero, ¿es la marca blanca una marca en si? Los consumidores perciben la imagen de producto como un conjunto de atributos que definen la calidad y garantía del producto. En los comienzos se empleaban envases de diseño austero, comunicando que el producto era de menor calidad.

Como decía, esto ya no es así, pues se invierte más para incluso imitar el producto líder del sector y dar esa imagen de calidad a menor precio. Ya existen marcas blancas destinadas a gourmets, fruto de la exquisitez del producto y del diseño enfocado al consumidor más sibarita.

En España, la tendencia es la de usar un envase que muestre el producto de forma más natural y sencilla. Sabemos que el consumidor de marca blanca suele ser infiel y su decisión de compra es el precio. La buena estrategia que están realizando las marcas blancas hace que se esté fidelizando cada vez a más consumidores, pues se está convirtiendo en una marca de calidad, con garantías y  personalidad propia. Muchas marcas blancas se han convertido en una marca en si mismas, por lo tanto disponen de mayor margen comercial. Seguro que todos tenemos ahora mismo una en la mente…

Al fin y al cabo… ¿qué es una marca si no un conjunto de atributos que definen un producto o servicio?

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